Cuando son todos los que están, pero no están todos los que son
Ayer, tuvimos una comida familiar. Una de tantas con las que nos prodigamos con bastante asiduidad la familia Verdú-Giner. Cualquier motivo es bueno para hacerlo. En el caso de ayer, era por una tontería (que no viene al caso), pero alli que fuimos todos. Jejeje
Como digo en el título, éramos todos los que estabamos, pero no estábamos todos los que somos. Esto, nos viene pasando desde hace algún tiempo. Ya no nos reunimos todos los que somos. Unos, porque ya no están, la vida es así y eso es inevitable. Pero otros, aún estando, ya no quieren. Supongo, que esto tambien es normal y que en todas las familias pasará algo así.
Aunque ya hace algunos años que viene sucediendo y lo tengo asumido, la verdad es que no me llego a acostumbrar del todo.
Todos sabemos que los amigos se eligen y la familia nos viene ya impuesta de fábrica. Pero, si con los amigos te pasa, que muchas veces la persona que tu crees que estará siempre ahí, cuando la necesitas de verdad, te das cuenta de que no es como uno pensaba. Pues con la familia....igual.
La verdad es que da pena, al menos en mi caso es así.
Ayer, mientras comiamos pensaba en los que faltaban, miraba a mi madre. La persona con la que compartió su vida durante más de 58 años, ya no la acompañaba. Pero como he dicho antes, eso era inevitable.
¿Pero que pasa con los que si podrían estar y no están? Tampoco contamos con ellos, es verdad, no se les avisó. Pero, ¿para qué?. Hace tiempo que dejaron de asistir.
Por otro lado, aunque unos nos van faltando sin querer y otros faltan porque quieren, la buena noticia es que el grupo va aumentando poquito a poquito. En poco tiempo la familia tendrá un nuevo miembro que se unirá a nuestras celebraciones familiares.
Voy a ser abuela de nuevo. Que barbaridad, como pasa el tiempo.
Como digo en el título, éramos todos los que estabamos, pero no estábamos todos los que somos. Esto, nos viene pasando desde hace algún tiempo. Ya no nos reunimos todos los que somos. Unos, porque ya no están, la vida es así y eso es inevitable. Pero otros, aún estando, ya no quieren. Supongo, que esto tambien es normal y que en todas las familias pasará algo así.
Aunque ya hace algunos años que viene sucediendo y lo tengo asumido, la verdad es que no me llego a acostumbrar del todo.
Todos sabemos que los amigos se eligen y la familia nos viene ya impuesta de fábrica. Pero, si con los amigos te pasa, que muchas veces la persona que tu crees que estará siempre ahí, cuando la necesitas de verdad, te das cuenta de que no es como uno pensaba. Pues con la familia....igual.
La verdad es que da pena, al menos en mi caso es así.
Ayer, mientras comiamos pensaba en los que faltaban, miraba a mi madre. La persona con la que compartió su vida durante más de 58 años, ya no la acompañaba. Pero como he dicho antes, eso era inevitable.
¿Pero que pasa con los que si podrían estar y no están? Tampoco contamos con ellos, es verdad, no se les avisó. Pero, ¿para qué?. Hace tiempo que dejaron de asistir.
Por otro lado, aunque unos nos van faltando sin querer y otros faltan porque quieren, la buena noticia es que el grupo va aumentando poquito a poquito. En poco tiempo la familia tendrá un nuevo miembro que se unirá a nuestras celebraciones familiares.
Voy a ser abuela de nuevo. Que barbaridad, como pasa el tiempo.

Comentarios
Y esa Tiruuuuuuuu. Estem in de els millors. Jejeje, es aixina o que? Pos eso