La suerte de nacer bajo una determinada bandera
Nací en Ibi (Alicante). Estoy bien en mi pueblo, aunque para mi gusto ya es demasiado grande, esa es la verdad. Preferiría que fuera como hace unos 40 años. Muchos pensarán que ahora es mejor y que tenemos acceso a más servicios y comodidades, en realidad no es así.
Pero ése, no es el tema que me ocupa hoy.
El tema es...........podríamos decir que es el patritoismo.
Yo no me siento patriota. Soy ibense, alicantina, valenciana, española, europea, todo eso. Pero podría haber sido perfectamente senegalesa, boliviana, canadiense, china, marroquí o hija de la gran Bretaña.
No se si esto de nacer en uno u otro lugar depende de algo o simplemente el azar va soltando niños a diestro y siniestro donde le viene en gana.
A algunos nos dejan en zonas donde se vive bien. Otros, al contrario, tienen la mala fortuna de caer en lugares donde no disponen ni de lo más básico y de donde quieren escapar a toda costa aunque el intento les cueste la vida.
Esas telas a las que llamamos banderas, se ponen y se quitan según el capricho del regidor de turno. En unas décadas, países que eran soberanos y tenían su propia bandera, se unifican bajo una sola y años después vuelven a estar separados.Por eso, no creo que tenga tanta importancia la bandera que ondee en el balcón de mi ayuntamiento, ni la que llevan los ejércitos en sus uniformes. Las banderas, los escudos, los gobiernos pueden cambiar pero las personas siguen.
Yo nací en Ibi y me considero ciudadano del mundo.
Pero ése, no es el tema que me ocupa hoy.
El tema es...........podríamos decir que es el patritoismo.
Yo no me siento patriota. Soy ibense, alicantina, valenciana, española, europea, todo eso. Pero podría haber sido perfectamente senegalesa, boliviana, canadiense, china, marroquí o hija de la gran Bretaña.
No se si esto de nacer en uno u otro lugar depende de algo o simplemente el azar va soltando niños a diestro y siniestro donde le viene en gana.
A algunos nos dejan en zonas donde se vive bien. Otros, al contrario, tienen la mala fortuna de caer en lugares donde no disponen ni de lo más básico y de donde quieren escapar a toda costa aunque el intento les cueste la vida.
Esas telas a las que llamamos banderas, se ponen y se quitan según el capricho del regidor de turno. En unas décadas, países que eran soberanos y tenían su propia bandera, se unifican bajo una sola y años después vuelven a estar separados.Por eso, no creo que tenga tanta importancia la bandera que ondee en el balcón de mi ayuntamiento, ni la que llevan los ejércitos en sus uniformes. Las banderas, los escudos, los gobiernos pueden cambiar pero las personas siguen.
Yo nací en Ibi y me considero ciudadano del mundo.

Comentarios
Espalda plateada
La mona Chita
A algunnos la noche les confunde, pero hay otros que están continuamente confundidos. Otro beso mona chita.
Y muchas gracias a los dos por la sorpresa del viernes. Y a Nacho tambien, claro
No he nacido en Elche, pero me siento orgulloso de mi ciudad, o debe ser algo parecido, por que cuando tengo que hablar de mi ciudad, se me llena la boca de gozo. No es racional que sin ser seguidor del futbol, solo partidos aislados y de esos que llaman “partidos del siglo” (varios de ellos todos los años), me sienta especialmente alegre de que gane el Atlético de Madrid (Que ni siquiera se en puesto ha quedado en la última liga), o que me moleste cuando oigo a los extranjeros o nacionales que critican a los españoles en general, o que sienta vergüenza de mi nacionalidad cuando los gobernantes de turno, hacen lo que hacen.
Pero sin que yo lo considere racional, es cierto que dentro de mi, hay, seguramente dormido, un sentimiento de pertenecer a algo, o una necesidad de sentirme parte de algo.
Desde que al hombre se le puede considerar como tal, o incluso (según algunos) sus antecesores, han buscado formar grupos más o menos numerosos para obtener: seguridad, productividad, educación … El patriotismo o, el sentirse parte de algo, está arraigado en nuestros genes, quizás ahora mismo dormido, pero en mi caso concreto, creo que latente, y temo que alguien o algo lo ponga en marcha, por que cuando esos genes se ponen en marcha a gran escala, ocurren cosas que no deseamos.
Espalda plateada.